Caperucita Roja

cuentos infantiles caperucita roja

Cuento de Charles Perrault

Una historia de una ni√Īa que lleva comida a su abuela, te ense√Īar√° que en la vida hay que obedecer a las madres y ser prudente.

Hab√≠a una vez una ni√Īa de doce a√Īos. Todos la llamaban Caperucita Roja, porque siempre llevaba una caperucita roja que le hab√≠a regalado su abuela. Ella amaba mucho a su madre y su abuela.

La abuela de Caperucita Roja vivía a media hora de distancia dentro del bosque enfermó y madre le pidió a Caperucita que le llevara unos alimentos a su abuela.

– ¬°Ten cuidado caperucita, no te entretengas en el bosque!, – le dijo su madre

– ¬°Si mam√°!

Entonces Caperucita salió de su casa. Tan pronto como entró en el bosque, apareció un lobo detrás de un árbol. No tenía miedo, porque no sabía que los lobos son peligrosos.

РBuenos días, Caperucita Roja! Рsaludó el lobo.

– Buenos d√≠as, se√Īor Lobo, respondi√≥ ella.

– ¬ŅHacia donde vas?

– Voy a visitar a mi abuela, porque no se siente bien.

– ¬ŅQu√© tienes en la cesta? – Pregunt√≥ el lobo.

– ¬°Tengo pan, mantequilla, pastel y fruta para llevar a mi abuela!

– Excelente! ¬ŅY d√≥nde vive tu abuela? ‚ÄĚPregunt√≥ el lobo, y Caperucita Roja explic√≥ exactamente la ubicaci√≥n de la casa de su abuela.

Caminaron juntos por un rato. Entonces el lobo dijo:

– ¬°Mira las hermosas flores que tenemos aqu√≠! ¬ŅPor qu√© no obtienes algunos de ellos para tu abuela? – dijo el lobo.

Miró a su alrededor y vio todas esas hermosas flores. Caperucita Roja pensó que su abuela estaría muy feliz de llevarle flores e incluso después del consejo de su madre, ella hizo todo lo posible por recogerlas.

Caperucita Roja entró en el denso bosque para recoger las flores, y el lobo fue directamente a la casa de la abuela. Llamó a la puerta y escuchó una voz desde el interior de la casa:

– ¬ŅQui√©n es? Soy yo, Caperucita Roja. ¬°Traje pan, mantequilla, pastel y fruta! – Dijo el lobo, disfrazando su voz.

Р¡Ah, que bien! Empuja la puerta firmemente para entrar. No tengo fuerzas para ir allí para abrir.

РEl lobo entró en la casa, fue a la cama de la anciana y la puso en el armario para comer más tarde. Luego se puso la ropa y se acostó en la cama.

Cuando Caperucita Roja llegó a la casa de su abuela, se dio cuenta de que la puerta estaba abierta. Entró y fue a la habitación.

Por lo general, estaba muy feliz en la casa de su abuela, pero hab√≠a algo extra√Īo en ese d√≠a.

Р¡Buen día! Dijo Caperucita Roja, pero nadie respondió.

La abuela parec√≠a extra√Īa.

РVaya, abuela, ¡qué orejas tan grandes tienes! Рexclamó Caperucita Roja.

Р¡Es para escucharte mejor! Рrespondió el lobo, disfrazando su voz.

РVaya abuela, ¡qué ojos tan grandes tienes!

– ¬°Es para verte mejor!

РAbuela, ¡qué manos enormes tienes!

¬°Es para acariciarte mejor! – dijo el lobo.

РAbuela, ¡qué boca tan grande tienes! Exclamó Caperucita Roja.

– ¬°Es para comerte mejor!

El lobo gritó, saltó de la cama y comenzó a perseguir Caperucita Roja por el bosque.

Un cazador que pasaba, escuchó los gritos y corrió a ayudar. Tan pronto como vio que era el lobo, pensó:

Р¡Finalmente lo encontré!

El cazador persiguió a este lobo durante mucho tiempo. Logró alcanzar al lobo y lo capturó salvando Caperucita que dijo:

РGracias! ¡Ahora tenemos que averiguar dónde está mi abuela!

Luego obligó al lobo a decirle dónde se había escondido y fueron a salvar a la pobre anciana. Después de eso, envió al lobo a un lugar donde nunca más podría perseguir o comer a nadie.

Finalmente, los tres fueron a comer el pastel y la fruta que Caperucita le había traído a la abuela, felices de saber que el lobo ya no sería un peligro para ellos. ¡Después de ese día, decidió no apartarse nunca y escuchar con más atención lo que su madre tiene que decir!

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